Maceta: 1 L
Tamaño: 60 cm aprox
🌿 Cuidados Principales
1. Iluminación y Ubicación
Luz: Necesita pleno sol para florecer abundantemente. Puede tolerar la semisombra, pero la producción de flores será mucho menor.
Soporte: Aunque posee raíces aéreas que le ayudan a sujetarse, es una planta pesada. Necesita una estructura robusta (pérgolas de madera fuerte, muros de piedra o vallas metálicas).
2. Suelo y Riego
Suelo: Es muy adaptable. Prefiere suelos fértiles y bien drenados, pero tolera suelos calizos, arcillosos o pobres.
Riego: Durante los primeros años y en verano, el riego debe ser regular y abundante (sin encharcar). Una vez establecida, es muy resistente a la sequía.
3. Clima y Resistencia
Temperatura: Es extremadamente rústica. Soporta heladas intensas (hasta -20°C o incluso más).
Viento: Tolera bien el viento, aunque prefiere lugares algo resguardados para proteger las flores.
✂️ Mantenimiento y Poda
La poda es el aspecto más crítico de esta planta debido a su agresividad:
Cuándo podar: A finales del invierno o principios de primavera (antes de que brote).
Cómo podar: Florece sobre la madera nueva (los tallos que crecen ese mismo año). Se recomienda una poda drástica dejando solo las ramas principales y recortando los tallos laterales a 2 o 3 yemas.
Control de raíces: Emite muchos "suckers" o chupones desde las raíces que pueden aparecer a varios metros de la planta principal. Es necesario eliminarlos para que no invada otras zonas del jardín.
⚠️ Advertencias Importantes
Potencial invasivo: En climas templados y húmedos puede volverse invasiva. No se recomienda plantarla cerca de cimientos de casas o tuberías, ya que sus raíces y tallos son muy potentes.
Atracción de insectos: Sus flores producen mucho néctar, lo que atrae a colibríes, abejas y, frecuentemente, a hormigas. Evita plantarla pegada a ventanas si no quieres insectos cerca de la entrada.
Irritación: Usa guantes al podarla, ya que el contacto con la savia puede causar dermatitis en personas sensibles.